sábado, 18 de diciembre de 2010

Finalistas al premio José María Forqué

Si en EEUU llevan casi un mes otorgando premios en España no queremos ser menos y también tenemos nuestro pequeño circuito de galardones precursores que sirven para hacerse una idea de por donde pueden ir los tiros en las nominaciones a los premios Goya.

Los primeros en anunciarse han sido los premios José María Forqué que han publicado sus candidaturas. Las películas nominadas son Entrelobos de Gerardo Olivares, Lope de Andrucha Waddington, También la Lluvia de Iciar Bollaín, Pa Negre de Agustí Villaronga (gratísima y merecida sorpresa) y la que para mí es el mejor film español del año Enterrado, de Rodrigo Cortés.

Entre los actores nominados nos encontramos a Luis Tosar por También la Lluvia, Eduard Fernández por La Mosquitera y Unax Ugalde por Bon Appetit.

Las tres actrices candidatas son: Belén Rueda por Los Ojos de Julia, Nora Navas por Pa Negre y Emma Suárez por La Mosquitera.

Veremos si estos premios han marcado la senda de por donde se inclinarán los Goya cuando dentro de poco anuncies sus nominaciones.

lunes, 25 de octubre de 2010

También la lluvia: el pasado siempre vuelve

Había mucha expectación en la Seminci por ver el nuevo trabajo de Iciar Bollaín, También la lluvia. Primero porque la directora vuelve a Valladolid quince años después de triunfar con su ópera prima y segundo porque su último film es el elegido para representar a España en la lucha por los Óscars.

Tras ver También la lluvia podemos decir sin miedo que este año es una buena (a ratos magnífica) película la que nos representa. No sabemos si llegará a estar entre las finalistas pero debemos sentirnos orgullosos de que sea una obra como esta, emocionante y necesaria, la que hable por nosotros delante de la academia de Hollywood.

En este último film, Iciar Bollaín pone en imágenes un guión de su pareja sentimental Paul Laverty (guionista habitual de Ken Loach) para hablarnos de como la historia parece condenada a repetirse una y otra vez a pesar de que hayan pasado por nosotros 500 años de evolución y progreso. Mediante un inteligentísimo juego de paralelismos entre la ficción (el rodaje de un film sobre Cristobal Colón) y la realidad (los propios actores y miembro del rodaje, la guerra del agua sufrida en Bolivia) Bollaín nos seduce y nos atrapa desde el primer momento, nos hace pensar y darnos cuenta de que a veces no nos diferenciamos tanto de aquellos españoles que realizaron todo un genocidio en América del sur.