
Zack Snyder quedó nombrado como uno de los directores más innovadores tras 300, filme que le puso en la órbita de hollywood y que arrasó en las taquillas de todo el mundo a pesar de su fuerte carga violenta.
Con 300 además Snyder demostró su gran poder visual al tratar una historia, y así lo plasmó en su siguiente película, la adaptación del cómic Watchmen, un trabajo que si bien fue reconocido por la crítica no sedujo al gran público (que sin duda esperaban otro tipo de filme por lo que desconocían el libro original ya que es una gran adaptación).
Por todo esto se esperaba con gran expectación Sucker Punch, la primera vez que Snyder escribe su propio guión y que por los primeros avances dejaba claro que se trataría de un film con su particular estilo visual en una historia ambientada en el mundo de la imaginación. Lo que nadie esperaba es que Sucker Punch se iba a convertir en la peor película de Snyder con diferencia, no se puede establecer una sentencia clara pero me atrevo a decir que Snyder debería abstenerse de escribir historias y dedicarse a la realización en exclusiva.
Sucker Punch resulta una suma de momentos inconexos, una serie de pantallas, como si de un videojuego se tratara, en las que nada tiene sentido, nada cuadra. La narración (por decir algo, ya que la película avanza a trompicones sin tener un hilo narrativo) se guiá más por las secuencias de acción que por la historia que cuenta y a los 15 minutos te das cuenta que el virtuosismo de Snyder rodando (impresionantes cinco primeros minutos) no van a ser suficientes para aguantar este aburrido videojuego de casi dos horas.
Por mucho que el filme se desarrolle en la mente de la protagonista esto no es una excusa para poder llenar la pantalla de todo lo que se le ocurra, debe existir algún vínculo con la historia que nos quiere contar, algo que una los dos mundos de Baby Doll y por desgracia, esto nunca ocurre. Ni siquiera puedes sentir la más mínima empatía por unas protagonistas planas y una historia más simple que el mecanismo de una polea. Puede que Zack Snyder haya querido realizar un híbrido de filme y videojuego, pero sientiéndolo mucho el resultado es una película vacía y tonta que confía demasiado en que su estética cautive tanto tus ojos que te olvides del resto.
Yo por mi parte lo tengo claro, el cine es cine, los videojuegos son videojuegos y prefiero dos horas de PlayStation que ver algo como Sucker Punch. Mi querido Zack, confío en que tu Superman con un guión ajeno y la producción del todopoderoso Christopher Nolan te eleven al lugar que (espero) no tenías que haber abandonado
