sábado, 30 de octubre de 2010

Palmarés 55ª edición Seminci: Espiga para Copie Conforme y Sin Retorno

A las 12:00 de el día de hoy desde el salón de espejos del Teatro Calderón se ha hecho público el palmarés de esta 55ª edición de la Seminci. Y para que negarlo, nos ha sorprendido bastante. Que Copie Conforme no se iba a ir de vacío nos lo esperábamos pero que comparta el galardón más importante que entrega este festival con una película como Sin Retorno, no.

Y ya lo de la Espiga de Plata nos ha dejado clavados en el asiento: se la ha llevado La Mosquitera. Que habiendo películas como Incendies o Picco se lleve la plata la película de Agustí Vila nos ha dejado cuanto menos sorprendidos. ¿Qué ha visto el jurado en ella que no viésemos los espectadores de la proyección del domingo pasado?. Porque insisto, las reacciones tras aquel pase no fueron muy buenas.

En fin, por lo menos excelentes películas como la ya nombrada Incendies o También la lluvia no se han ido de vacío, pues la primera se ha llevado el premio del público y el Miguel Delibes a mejor guión, y la segunda el premio de la AECID a la Diversidad Cultural, aunque esta última no optase a los grandes galardones.

Estos son los destacados del palmarés que se ha hecho público durante esta misma mañana y que, a título personal de quien esto escribe, no ha premiado al mejor cine que se ha visto en esta edición. Ni mucho menos.

Aquí el palmarés completo:

miércoles, 27 de octubre de 2010

Copie Conforme: entre los límites de la realidad y la ficción

Abbas Kiarostami vuele a la Seminci tras mucho tiempo sin saber nada de sus últimas obras. Puede que el hecho de que por primera vez haya rodado con actores europeos haya hecho pensar que su Copie Conforme podría ser un trabajo más comercial, sin embargo el director Iraní ofrece de nuevo su particular visión en un film más personal de lo que a simple vista puede parecer.

En Copie Conforme se narra la historia del encuentro entre un escritor inglés y una mujer francesa que reside en la Toscana durante un día en el que deciden sobrepasar los límites y "jugar" a ser un matrimonio de verdad.

Con esta simple premisa Kiarostami expone más que un filme narrativo algo parecido a un ensayo fílmico en el que las conversaciones, ágiles e inteligentes de los dos protagonistas hacen reflexionar al espectador sobre muchos temas, centrándose especialmente en el que supone el eje de la película: ¿puede una copia ser mejor que un original?