sábado, 24 de septiembre de 2011

Los Pasos Dobles da la sorpresa y se alza con la Concha de Oro


Sin dudarlo fue la película más controvertida del festival, o la odiabas o la amabas y la mayoría de la prensa se decantó por lo segundo. Yo mismo dije que a pesar del riesgo de Lacuesta y de ser una propuesta diferente, esa mezcla de historias (en las que un par de ellas me parecen intrascendentes) me parecía con muchas pretensiones de artista y poco fondo conseguido.

Sin embargo el jurado ha decidido que la película Los Pasos dobles es la mejor de las presentadas en el festival de cine de San Sebastián en su 59 edición. Lo que nos toca ahora es dar la enhorabuena al director, que será uno de los nombres importantes del cine español (de eso no tengo duda), y felicitarnos todos por tener una nueva Concha de Oro en nuestro país. Además María León, como todos predecían ha logrado el premio a la mejor actriz que ha dedicado a su compañera Inma Cuesta, ya que consideraba que el premio debía ser compartido. María, opino como tú.

Las máximas sorpresas vienen en el apartado de los olvidados, ni No habrá paz para los malvados, ni The Deep Blue Sea, ni Las razones del corazón han aparecido en el palmarés. Tenía claro que el jurado cometería una marcianada y dentro de lo malo pensé que sería a favor de Sangre de mi sangre. Mi sorpresa ha sido mayúscula al ver que Adikos Kosmos, para mí una de las peores películas a competición se alzaba con los galardones al mejor director (una correcta realización con tres detalles de puesta en escena destacables) y OMG al mejor actor.... ¿qué?, José Coronado, Woody Harrelson... no quiero restar mérito a Anton Kafetzopoulos pero su interpretación no es tan rica y llena de matices como la de los anteriormente nombrados.

Mi adorada I Wish (Milagro) no se va de vacío y gana el premio al mejor guión (me sabe a poco, para una gran película) y Le skylab es premiada con la mención especial del jurado. Leo crónicas que comentan que durante dos horas se debatió sobre darle o no darle a Coronado la Concha de Plata de interpretación pero que el no copar el palmarés de presencia española al ser los otros dos premios impepinables para el jurado fue lo que jugó en su contra, una pena.

Y esto ha sido todo por este año, qué pena, me quedan ganas de más cine, y de escribir más y más. José Luis Rebordinos se ha estrenado en la dirección del festival con gran pie y de hecho, la mayoría de los premiados le han agradecido el galardón. Por algo será. Nos vemos el año que viene Donostia.

P.D 1: Me despido de festival con Drive, menudo chute de adrenalina, luego o mañana crítica.

P.D 2: The Artist premio del público, no sólo la crítica se ha rendido a los pies de su encanto.

P.D 3: Sangre de mi sangre, premio Fipresci. Sabía que cazaba premio

San Sebastián, día 8: jornada en blanco y negro


La última jornada con películas a competición en San Sebastián fue claramente en blanco y negro, principalmente porque dos de los filmes que se pudieron ver prescinden del color para contar su historia, y segundo porque las obras visionadas se polarizaron entre el amor y el odio.

En el ladro del negro: Adikos Kosmos, la película griega de Filippos Tsitos que ha batido mi record personal de mayor número de veces mirada la hora en una proyección. Lo que comienza como una historia de humor negro sobre un policía con un peluciar sentido de lo justo y lo injusto se transforma en una película llena de silencios (interminables) y de diálogos delirantes en los que se repiten las mismas frases una y otra vez. La trama a partir del minuto 20 deja de avanzar, y la siguiente hora y media son de mera observación. Un petardo, sinceramente.

Y si de diálogos imposibles hablamos tenemos que nombrar la última película en competición, Las Razones del Corazón, de Arturo Ripstein (poseedor de dos Conchas de Oro), un larguíiiiiiiisimo filme en blanco y negro, que basa toda su puesta en escena en complejos planos secuencia dentro de un mismo edificio. Todo un ejercicio de estilo que apreciaría más si no me contara una historia folletinesca, plagada de reacciones extremas, diálogos relamidos y pretendidamente profundos y tan teatral que convierte a The Deep Blue Sea en algo dinámico. No me creo nada de esta historia que ha gustado mucho y se une a la terna de favoritas a ganar mañana el máximo premio. Y cuidado con su actriz que puede robarle la concha a María León.

En la parte claramente positiva: The Artist (sección Perlas de otros festivales), un delicioso filme en blanco y negro que dará que hablar y al que veo en muchas nominaciones en los próximos oscars. Tiene magia, encanto y es todo un homenaje al séptimo arte. Sin diálogos, sólo con banda sonora e intertítulos (excepto en dos brillantes ocasiones), la cinta se sirve de una historia clásica como excusa para mostrar de forma original (para el cine actual) los comienzos del cine. La crítica se rindió en el pase de prensa y se llevó la ovación más grande que he visto esta edición.

Mañana se dará a conocer el palmarés y nada está claro en esta edición que comenzó con mucha fuerza y sin mbargo a concluído su sección oficial con unas cuantas películas más cuestionables que empañan lo que ha sido un buen año de Zinemaldia.

P.D 1: Leo horrorizado que a Frances Mcdormand le ha encantado Happy End una de las obras que menos ha gustado este año, miedo!!