martes, 28 de febrero de 2012

Opinión: Oscars 2012


Por fin pasó el día D, la gala de los Oscars. Como era esperado The artist ganó los premios gordos y acumuló hasta cinco estatuillas, aunque sin embargo no arrasó como se esperaba. La Invención de Hugo arrasa en los premios técnicos y consigue otros cinco, aunque ninguno de peso. Pero vayamos poco a poco.

The artist fue la gran triunfadora, mejor película, dirección, actor... me encanta la película, de verdad que sí, pero incluso admitiendo su triunfo como mejor filme (en un acto un poco egocéntrico de la academia premiando su maravilloso pasado) no puedo entender que de verdad la dirección de Hazanavicius sea considerada superior a la de Malick o Payne. Y a pesar de que Dujardin derrocha encanto a raudales tampoco comprendo que su interpretación eclipse a la de Gary Oldman o George Clooney. Pero todos sabemos que no siempre ganan los mejores y todo sea dicho The Artist es una dignísima ganadora.

¿Y qué pasa con Hugo? Otro homenaje al cine, este enmascarado en un cuento (fallido) para toda la familia que ha sido compensado con otros cinco premios, muchos de ellos conseguidos enfrente de rivales mucho mayores. Nadie puede negarle el Oscar a Dante Ferreti, que consigue dotar de personalidad cada escena de la película, pero que se llevara fotografía (a pesar de su alto nivel) por encima de Tree of life y EFECTOS VISUALES superando a Transformers y El Planeta de los simios suena a coña.

En las categorías de interpretación los secundarios cumplieron las quinielas y Meryl Streep consiguió su ansiado tercer Oscar. Para mí una de las sorpresas de la noche, ya que a pesar de considerar que Streep está absolutamente magistral en la muy regulera La Dama de Hierro pensé que sería el momento de Viola Davis. No fue así y Hollywood continúa engrandeciendo la figura de una de las mejores actrices de la historia.

Hay que reseñar que la vuelta de un operadísimo Billy Cristal fue más que positiva. Se echó en falta más mala leche, y recurrió a sus clásicos: qué hay en la mente de las estrellas y me cuelo en las películas nominadas. Tuvo su gracia y la gala tuvo un muy buen ritmo. Hay que destacar eso sí el curradísimo decorado, especialmente aquellos que acompañaban e ilustraban cada premio y sobre todo la actuación (con caída mediante) del Circo del Sol que puso, muy merecidamente, al auditorio en pie.

Y a partir de mañana comienza para la Academia otro año para decidir quiénes están siendo las mejores películas del 2012, Se abren las apuestas. Hagan juego señores.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Críticas de Oscar: The Artist


Crowd Pleaser: película hecha con el objetivo claro y evidente de agradar al gran público. Logrando que muy pocas personas encuentren algo negativo que decir sobre dicho filme.

Feeling Good movie: dícese del filme del que al terminar la proyección sales con una gran sonrisa de oreja a oreja y unas tremendas ganas de vivir.

Crowd Pleaser + Feeling good movie = Oscar

Formula matemática que no suele fallar, El Discurso del rey o Slumdog Millionaire los últimos ejemplos, pero esto siempre ha ocurrido, también películas (de calidad más discutida) que han seguido estas pautas como Rocky o Paseando a Miss Daisy consiguieron la preciada estatuilla pasando por encima de muy potentes competidores.

Y es que The Artist, y así lo han dejado claro en su promoción los todopoderosos hermanos Weinstein, sigue a la perfección esta ecuación. ¿Esto es malo? No, para nada, pero eso la aleja de proyectos más arriesgados o personales que tienen más difícil llegar al gran número de votantes posibles.

The Artist nace de una idea genial, rodar un homenaje al cine clásico de los años 20 de Hollywood como se hacían antes: mudo, en blanco y negro, con intertítulos y con una banda sonora omnipresente que parece salida de una pianola en directo. Y de este genial punto de partida tira hasta conseguir una hora y media de metraje con una historia que toma como contexto histórico la transición del mudo al sonoro para contarnos una tópica historia de amor y redención.

No se le puede poner a The Artist un pero. Consigue lo que se propone, gustar al público, conmover a la gente, conseguir que todos salgamos bailando de la sala y encima sin palabras. Sólo por eso se merece una ovación sonora. Eso sí, nadie podrá negar que lo consigue calcando (muy bien) los clásico en los que se sustenta y contando con un argumento más bien nimio.

Sin embargo estas son cosas que piensas cuando estás lejos del hechizo del filme, dentro de la sala sólo puedes disfrutar y disfrutar, una gozada. Y lo haces porque a pesar de sus puntos débiles es un sincero homenaje a lo que tanto amamos, interpretado por dos actores en estado de gracia y que desprenden un encanto a raudales y con una dirección elegante, muy medida y que consigue grandes momentos como esa pesadilla sonora o el mágico final. Una dirección que hace de la ausencia de sonido un plus jugando con ella de forma muy inteligente (la escena inicial en la que no sabemos la reacción del público hasta que vemos lacara de Jean Dujardin).

Es un mérito sacar adelante una película como The Artist, un filme que he disfrutado muchísimo las dos veces que la he visto y por la que me alegro del reconocimiento internacional que ha conseguido en forma de nominaciones. Unas nominaciones que a pesar de todo espero que no se materialicen (aunque esté difícil) en Oscars debido a que otros filmes como Tree of life o The Descendants consiguen ir un paso más allá y arriesgarse a fallar en vez de aplicar una perfecta y encantadora fórmula matemática.

viernes, 3 de febrero de 2012

Los actores señalan a sus favoritos del año

Los favoritos al Oscar en los apartados de interpretación han sido marcados por su propio gremio: los actores. Y es que estos son el colectivo más numeroso de la academia y uno de los de más peso. Por ello los premios que el sindicato otorga cada año muestran el camino que suelen seguir posteriormente los galardones de la academia de Hollywood.

Además el premio más importante que entregan, el de mejor reparto, que en esta ocasión fue a parar a Criadas y señoras no tiene nada que ver con cuál consideran qué es la mejor película, sino con quién tiene más interpretaciones destacables en una misma película. Así que es entendible que una película tan limitadita como Criadas y Señoras se lleve un reconocimiento a todas sus actrices que no están recibiendo ni siquiera una nominación como la inmensa Emma Stone o Bryce Dallas Howard.

Sin embargo si que es destacable el resto de categorías donde nos han hecho plantearnos quién es el favorito para mejor actor del año. Si parecía que George Clooney tenía todo a favor de repente Jean Dujardin se ha ganado el calor del sindicato y se ha llevado a casa el premio para la mejor interpretación masculina del año. Esto pone a la carrera de mejor actor como una de las más emocionantes en bastante tiempo. Christopher Plummer por su parte sigue a lo suyo y excepto tragedia se llevará su ansiado premio Oscar.

Los actores también han decidido premiar a las dos interpretes de Criadas y Señoras, comprensible el de Viola Davis, una gran actriz a la que le ha llegado el momento. Es muy probable que o se lo den ahora o no pueda volver a tener una oportunidad así. Todo lo contrario que Meryl o Michele Willias que tendrán miles de oportunidades. Esto es lo que convierte a la Davis en la gran favorita con diferencia.

¿Y Octavia Spencer? Pues probablemente se lleve el Oscar por una buena interpretación, pero también con un papel tan bombón y tan evidente que se llevará mis antipatías la noche del 26 de Febrero. ¿Además soy sólo yo el que considera que pone constantemente esta cara?



sábado, 24 de septiembre de 2011

San Sebastián, día 8: jornada en blanco y negro


La última jornada con películas a competición en San Sebastián fue claramente en blanco y negro, principalmente porque dos de los filmes que se pudieron ver prescinden del color para contar su historia, y segundo porque las obras visionadas se polarizaron entre el amor y el odio.

En el ladro del negro: Adikos Kosmos, la película griega de Filippos Tsitos que ha batido mi record personal de mayor número de veces mirada la hora en una proyección. Lo que comienza como una historia de humor negro sobre un policía con un peluciar sentido de lo justo y lo injusto se transforma en una película llena de silencios (interminables) y de diálogos delirantes en los que se repiten las mismas frases una y otra vez. La trama a partir del minuto 20 deja de avanzar, y la siguiente hora y media son de mera observación. Un petardo, sinceramente.

Y si de diálogos imposibles hablamos tenemos que nombrar la última película en competición, Las Razones del Corazón, de Arturo Ripstein (poseedor de dos Conchas de Oro), un larguíiiiiiiisimo filme en blanco y negro, que basa toda su puesta en escena en complejos planos secuencia dentro de un mismo edificio. Todo un ejercicio de estilo que apreciaría más si no me contara una historia folletinesca, plagada de reacciones extremas, diálogos relamidos y pretendidamente profundos y tan teatral que convierte a The Deep Blue Sea en algo dinámico. No me creo nada de esta historia que ha gustado mucho y se une a la terna de favoritas a ganar mañana el máximo premio. Y cuidado con su actriz que puede robarle la concha a María León.

En la parte claramente positiva: The Artist (sección Perlas de otros festivales), un delicioso filme en blanco y negro que dará que hablar y al que veo en muchas nominaciones en los próximos oscars. Tiene magia, encanto y es todo un homenaje al séptimo arte. Sin diálogos, sólo con banda sonora e intertítulos (excepto en dos brillantes ocasiones), la cinta se sirve de una historia clásica como excusa para mostrar de forma original (para el cine actual) los comienzos del cine. La crítica se rindió en el pase de prensa y se llevó la ovación más grande que he visto esta edición.

Mañana se dará a conocer el palmarés y nada está claro en esta edición que comenzó con mucha fuerza y sin mbargo a concluído su sección oficial con unas cuantas películas más cuestionables que empañan lo que ha sido un buen año de Zinemaldia.

P.D 1: Leo horrorizado que a Frances Mcdormand le ha encantado Happy End una de las obras que menos ha gustado este año, miedo!!