martes, 20 de septiembre de 2011

San Sebastián, día 5: Kore-Eda y Benito Zambrano se apuntan a las quinielas de favoritos


El quinto día ha supuesto una subida del nivel en la sección oficial, y contando que éste está siendo bastante bueno es mucho decir. Por la mañana se ha presentado la última película del japonés Kore-Eda, autor al que Donostia le debe al menos una Concha de Oro por su anterior trabajo, gran favorto y olvidado hace un par de ediciones. En esta ocasión el director vuelve a postularse como gran favorito tras ver la respuesta de la prensa. Para mí, de momento, es sin duda la película más completa hasta el momento.

I Wish, que así se titula la película en inglés, cuenta la historia de dos hermanos separados por miles de kilómetros de distancia tras el divorcio de sus padres e irse a vivir uno con cada progenitor. Una leyenda urbana creada alrededor del tren bala que se está construyendo en Japón hace que empiecen a creer en el milagro de su reencuentro. Kore-Eda da con el tono exacto del filme, entre la inocencia, y la nostalgia pero sin caer en sentimentalismos baratos. No crea una película para niños, sino una película para que los adultos añoren su infancia. Y vaya si lo consigue, la historia de los hermanos y sus amigos están llenas de humor y magia sin renunciar por ello a tratar temas más serio como la educación, o la añoranza de los seres queridos.

Si en algo acierta de nuevo Kore-Eda es en su retrato de la infancia, certero y entrañable, cada uno de lo niños están estupendos y forman una especia de goonies asiáticos cuando se reunen en la última parte del filme, en conclusión una gran película, algo larga (sobre todo si se ve a las 9 de a mañana) con demasiadas subtramas que no aportan demasiado aunque estén bien resueltas. Huele a premio.

Además por fin se pudo ver la esperada nueva película de Benito Zambrano La Voz Dormida, y el director andauz regala otra obra sólida, esta vez al tratar la histria de dos hermanas en la posguerra española. Si bien se cae en algún lugar común muchas veces visto en las películas sobre este tema, Zambrano consigue emocionar en bastantes ocasiones con su sobriedad en la puesta en escena y sobre todo por las inmensas interpretaciones de Inma Cuesta y María León, ésta última una grata sorpresa a la que veo recogiendo el premio de interpretación femenina de este año, aunque si esto sucede creo que un galartdón ex-aequo junto a la coprotagonista sería lo mas justo. La película convence y está destinada a gustar al gran público cuando se estrene en Octubre. La reacción de la prensa ha sido bastante positiva y entra entre las que quizás más posibilidades tengan de cara al palmarés

La que lo tiene difícil es la cinta de Isaki Lacuesta Los pasos dobles, inclasificable y difícil obra que trenza tres historias ambientadas en África y lo hace sin que dos de ellas aporten lo más mínimo a la historia; y si contamos que la trama principal tampoco es para tirar cohetes nos lleva a una película que prometía mucho más de lo que es y que se queda en un experimento fallido de un realizador, eso sí, prometedor.

Para concluir hay que hablar de la nueva y divertidísima película de Nacho Vigalondo, que sigue saltándose las normas de los géneros para ofrecernos su particular visión de la comedia romántica y el cine de aliens. Y es que Extraterrestre, que así se llama la obra cuenta la historia de dos jóvenes que se levantan tras haberse acostado y descubren que el mundo está sufriendo una invasión alienígena. Original e inclasificable, Vigalondo regala momentos cómicos con un guión en el que se ríe de lo corsés de los géneros cinematográficos (esos flashbacks en los que nadie descubre lo correcto, simplemente brillantes) con su particular sentido del humor. A esto ayudan los geniales Julián Villagrán, actor que comienza la película desconertándome pero consigue robarme la cartera a los pocos minutos de proyección y sobre todo Carlos Areces, el personaje más loco del filme y que protagoniza las mayores carcajadas de la película.

La crítica que ha asitido a ver Extraterrestre, a esa gran hora para ir al cine que es las 14:00 horas, ha regalado un gran aplauso para la segunda película de uno de nuestros realizadores más prometedores.

P.D 1: curiosidad tengo de ver si los críticos dan mayor nota a I Wish que a la favorita que ya todos sabeís.

San Sebastián, día 4: por fin una comedia (y buena)


En estos festivales en los que los dramas y películas de arte y ensaño llenan las programaciones , siempre es de agradecer encontrarnos con una comedia que ponga una sonrisa en la boca del público.

Esto ha ocurrido hoy con la película dirigida y escrita por la actriz Julie Delpy, Le Skylab, una deliciosa comedia francesa que ha arrancado aplausos por parte de la prensa en sus gags más logrados y que consigue una empatía con el espectador total en su retrato de una familia francesa en los años setenta. Una película que acierta con el cálido retrato de esa familia y de toda una generación que mezclaba los nuevos progresistas, consecuencia de mayo del 68 ,con las personas más tradicionales y ancladas en el pasado. Este es otro de los aciertos de Delpy, su película no se queda en la cara amable de esa familia sino que trata, aunque de soslayo (y a veces como en el caso del hermano soldado metido con calzador) temás como la muerte, la política y los ideales. Si bien el filme empieza a agotarse a la hora y media y Delpy comienza a repetir pasajes, gags y estirar historias de manera innecesaria hasta las casi dos horas de metraje. Un buen tijeretazo hubiera dado una sensación de redondez a la obra.

La respuesta de la prensa no ha podido ser más receptiva y es que una comedia a mediados del festival es un buen desengrasante, y sí encima está escrita con tanta gracia bienvenida sea.

La comedia de Delpy vino después del dramón de época que presentó Terrence Davies, The Deep Blue Sea (no, no es la de los tiburones). Una historia de amores fatales y matrimonios fallidos interpretada, tan bien como acostumbra, por Rachel Weisz y el cada vez más prometedor Tom Hiddleston. La película (que al parecer ha gustado) tiene demasiada herencia teatral en cada poro, con frases engoladas y profundísimas, actores que entran y salen de cuadro constantemente y un casi único escenario. Davies dirige la pieza con mucha elegancia y se apoya en una fotografía exquisita pero el guión, como hemos dicho demasiado deudor del teatro,es lento, repetitivo y nunca termina de profundizar en sus personajes. Una película fallida que prometía mucho más.

También a concurso se ha presentado Los Pasos Dobles de Isaki Lacuesta, filme que ha descolocado a la crítica y que veré mañana (ya os comentaré qué tal). Fuera de concurso hemos podido ver Pina, el documental en 3D de Wim Wenders sobre Pina Bausch. Y puedo decir que aquí se demuestra lo que es un gran 3D, quizás el mejor que he podido ver junto al de Avatar. Wenders utiliza toda la expresividad del formato para dotar a las coreografías de Bausch de una profundidad impresionante. Aun así la película, quizás por no ser muy apasionado de la danza, y especialmente de Bausch me ha parecido repetitiva y monótona anque tiene momentos de una belleza deslumbrate.

P.D 1: Las votaciones de Diario Vasco siguen dando como favoritísima a No habrá paz para los malvados y puede que sea así hasta final del festival.

P.D 2: Mañana muchos grandes, Kore Eda y Benito Zambrano en la sección oficial y Vigalondo en zabaltegui, muchas ganas.